jueves, 3 de octubre de 2013

Capítulo séptimo, Otoño en la piel...

                              Los Ángeles

                              USA

                                 Capítulo

                                7

 




 -Otra cita a ciegas, no por favor, me vais a volver loco, como tengo que decir que no me interesa una relación larga, he tenido suficientes experiencias para saber lo que quiero, creo que soy grandecito para buscarme yo solo las conquistas y opino, que no se me da del todo mal ¿no creéis? -Dijo pícaramente mientras sonreía con aquellos ojos, de penetrante mirada, que traían de cabeza a la mitad de las féminas del continente americano.
 -Bueno, está bien pero a la fiesta no me vayas a falta r-le decía su amigo Anthony –piensa que las chicas no vienen precisamente por mí.
 -Mira que llegas a ser, como tenga que quedar bien, con todas las chicas que te interesan a ti, me ingresaran en la uvi -contestó mientras soltaba una sonora carcajada.
En el fondo no todo era de color de rosa, pero por las fans se hacía el frívolo, no podía tener una imagen diferente a la que se había forjado.
Desde su divorcio, había tenido incontables conquistas, lo que le llevó a dar una perfil de Donjuán, que no era para nada realidad, era tan solo una coraza, para no volver a sufrir y acallar los sentimientos, que de vez en cuando afloraban de su rincón oculto del alma.
Ninguna mujer había sido capaz de llenar el vacío que dejó aquella criatura extranjera, que en tan solo unos cuantos días, se metió en su interior y que transcurridos más de quince años, todavía echaba de menos.
Cuando le entraba la nostalgia, y aunque intentara desecharla desde el primer momento, no siempre lo conseguía, se encerraba en casa sin querer ver a nadie, hasta que, a base de mucho esfuerzo, era capaz de controlar el recuerdo de aquella piel tan sedosa, aquel olor que emanaba de su pelo, dorado y largo como el de una sirena, de aquellos estremecimientos entre sus brazos, que revelaban ser la primera vez que los sentía, y que lo cautivaron de aquel modo, sin saber por qué, conforme pasaba el tiempo, en vez de ir olvidando, los sentía más presentes si cabe, tenía la sensación cada vez más acuciante, que tenía con ella algo inconcluso, implícitamente había pensado muchas veces (las mismas descartadas) en ir a buscarla, pero ¿dónde? ¿cuando? Si hasta había perdido el contacto con Beatriz, que era la que durante algún tiempo, lo mantuvo mínimamente informado, aunque eso sí, dejando caer las cosas como por casualidad, ya que él, le tenía advertido que no quería saber nada más de ella, pero Bea siendo como era muy perceptiva, por algo también era psicóloga, muy sutilmente, le contaba alguna cosa, por ella, supo que se había casado con el novio que tenía y que tuvo un hijo, lo cual le hizo reafirmarse más, en su convicción de no volver a verla nunca más.
Seguramente ella es feliz en su matrimonio, seguramente no ha vuelto a acordarse de mí nunca más, pensaba cada vez que le venían a la mente esos pensamientos extraños y las ansias de buscarla, era la manera que encontró, para descartar  las ganas de salir corriendo y no parar hasta encontrarla.
Cuantas veces Anthony le había dicho que tenía que hacer algo, lo que antes era Beatriz para él, ahora era Tony su “Pepito Grillo” era raro el día que no discutían por el mismo motivo. Tienes que relacionarte, tienes que salir de tu retiro, no puedes pasar de una promoción a otra sin dejarte ver y luego, pretender que todo el mundo se acuerde de ti, le decía.
De vez en cuando accedía, pero era por quitárselo de encima mas que por ganas, aunque una vez en situación, tenía que reconocer que se lo pasaba bien y alguna que otra conquista, lograba llevárselo a la cama, la mayoría intentaban quedarse en su vida después de la primera noche, con alguna que otra excusa, pero no lograban involucrarlo, hasta le habían venido con el cuento, de algún que otro embarazo, cosa imposible ya que durante su matrimonio, como las cosas iban de mal en peor, se hizo la vasectomía, ya que su mujer no estaba dispuesta a tener hijos para no estropearse, fue él el que hizo el sacrificio por ella, aunque luego se arrepintió, cuando se precipitó todo y llegó el divorcio, le quedó como un vacío, hasta pensó en revertir el proceso, pero nunca llegó a hacerlo.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Amigas y "amigas"

Hay amigas y amigas, unas se encuentran, otras se imponen, sí ellas mismas se imponen y se dicen amigas, pero las amigas son aquellas que están ahí, incondicionalmente.
Las amigas son aquellas personas que están aunque sea un tópico, en lo bueno y en lo malo, cuando las necesitas responden, aunque estén a kilómetros de distancia e incluso no las conozcas físicamente, pero la relación está ahí, fuerte, irrompible "hich" palabra yucatense con la que me abrazó una amiga en la distancia y que significa irrompible, palabra que me encanta. Están en tus alegrías y en tus sufrimientos y, a veces, aunque en la distancia hacen muchísimo más que las que se dicen amigas y están a tu lado.
Esas son las amigas que yo quiero, que adoro, son esas amigas que siempre tienen la palabra de apoyo cuando la necesitas pero que también están cuando te equivocas para decirte que te has equivocado, que no te adulan porque sí, cuando te elogian es porque te lo mereces y cuando te mereces una colleja también están para dártela,  y como buena amiga le agradeces.
Las otras "amigas" se imponen, sí, las hay que imponen su amistad, pero aunque intentes hacerte su amiga es muy difícil serlo, son "amigas" que lo único que buscan es la adulación fácil, el servilismo, te llaman amiga pero solo buscan su conveniencia, te cuentan sus problemas pero no aceptan consejos, te cuentan sus aciertos pero lo que quieren es dar envidia, son siempre "yo más" nunca escuchan, se dicen amigas pero lo que quieren, es que las complazcas, cuando por fin te atreves a decirles la verdad sobre lo que piensas del tema que sea, si no es de su agrado, como por arte de magia dejan de ser tu amiga.
Una amistad impuesta no es amistad, una amistad impuesta es dejar que el tiempo pase y ponga las cosas en su sitio y normalmente antes o después pasa, no se puede decir a alguien  "yo soy tu amiga, lo quieras o no", como tampoco se puede acceder al estatus de amiga solo por parte de una de las interesadas, la amistad no se impone, la amistad surge y cundo surge espontáneamente es maravillosa.
Hay personas que imponen su amistad porque son incapaces de encontrar amigas verdaderas, entonces se crean la falsa ilusión de ser tu amiga, hay personas que te obligan a ser su amiga, pero no saben ellas en sí ser amigas tuyas, están solas y necesitan el afecto que no saben ganarse, es entonces cuando se crean el espejismo de ser tus amigas hasta que te lo crees e intentas hacer lo que haces normalmente con tus amigas, les haces ver las cosas de otro color que no es el suyo, y ahí es cuando dan media vuelta y dejan de ser tus "amigas".
Esas amigas son las que no necesito, esas amigas son las que al final acaban solas, el tener un punto de vista diferente no significa que no se pueda tener esa amistad, la mistad debe estar por encima de las diferencias ideológicas y de todo tipo.
Me siento orgullosa de tener las amigas que tengo, las que con el tiempo estrechan lazos y aún así siguen siendo ellas mismas, con sus aciertos y sus errores, las otras, lo siento, pero tal día hizo un año.


sábado, 21 de septiembre de 2013

Mis últimas lecturas



trilogia martin ojo de plata (incluye prologo y material inedito)-matilde asensi-9788408104384




Trilogía 
Martín ojo de Plata

Debo reconocer que tengo debilidad por Matilde Asensi, desde que una buena amiga un día me recomendó leer El último Catón, me enamoré literalmente de la manera de escribir y de su poder de narrativa, he seguido fielmente todas sus obras y ninguna me ha decepcionado.
Me encantaría poder escribir y tan bien como ella pero he de reconocer mis limitaciones.
El último libro que he leído ha sido la culminac¡ón de la trilogía Martín ojo de Plata, supongo que no soy la primera en opinar, pero como hasta hoy no lo he terminado no había tenido la oportunidad de hablar de él.
Como esperaba me ha encantado, lógicamente  Tierra firme me sorprendió, una mujer tan joven y con el coraje de Catalina Solís era difícil de encontrar en el siglo XVII


Estamos a finales del siglo XVI, con un imperio español extendiéndose por el mundo, pero con unos reyes solo preocupados de continuar con sus guerras y financiarlas. Para ello el oro y la plata traídos desde el Nuevo Mundo son fundamentales.

Y para esa guerra es también fundamental el monopolio del comercio. Por ello está prohibido comerciar con las naciones enemigas, aunque ello suponga el desabastecimiento de las colonias.

Es esta vida de las colonias la que se nos narra, como a pesar de la riqueza que hubiera tenido que suponer el oro y la plata (riqueza de la que tampoco pudo disfrutarse en la península, pues fue uno de los periodos de mayor pobreza), el monopolio, el no poder ni siquiera por ejemplo hacer vino para no hacer la competencia a España, hizo que las necesidades fuesen muy grandes, pues hasta ropa para vestir podía faltarles.
De ahí la importancia que los comerciantes viajando de un sitio para otro tenían. Comerciantes que en el fondo se dedicaban al trueque de productos, pues por no haber no había apenas moneda ni metales preciosos, que eran todos enviados a España.

Y es de la vida de uno de estos comerciantes, Esteban Nevares y de sus andanzas de la que se nos habla en el libro.
No es un libro de piratas como he leído en algún sitio. Pero evidentemente hay piratas, porque en estas guerras en las que se veía envuelto el imperio español, el ataque a los barcos españoles con el oro y las mercancías que llevaban era una tentación muy grande.
Piratas, corsarios o contrabandistas, que de todo había y que en el fondo era solo una cuestión de matiz. Porque piratas eran los que atacaban los barcos para robarlos. Pero si lo hacían con una carta de su gobierno con permiso para hacerlo, ya no eran piratas sino corsarios. Y si lo que se dedicaban era a comerciar con el enemigo, entonces eran contrabandistas. Aunque en un momento dado pudieran ser una cosa u otra indistintamente.

Asistiremos también a todo el entramado económico que este comercio suponía y a como algunos se aprovechaban de ello desde España, con la información de cuáles serían las mercancías que partirían para el Nuevo Mundo, para enriquecerse.

Conoceremos también cómo era la esclavitud y el mundo de los encomenderos, aquellos que recibían por parte de España un terreno y encomienda en la que podía hacer trabajar a los nativos, prácticamente en régimen de esclavitud, con la diferencia de que para obtenerlos no tenían que pagar dinero como ocurría con los esclavos negros. 
 Venganza en Sevilla
Continuación
En Venganza en Sevilla Catalina Solís adopta ya según su conveniencia el papel de Catalina Solís, transformada en una viuda y hacendada rica, o el de Martín Nevares, capitán de barco, hijo de un rico comerciante. 



Sin destripar argumento, el enfrentamiento con la familia Curvo obliga a Catalina Solís a volver a España para salvar al que ha sido para ella como su padre, y del que de hecho su personaje masculino se hace pasar por su hijo.

Ya en Sevilla, un juramento realizado a su padre le obliga a vengar el daño sufrido de mano de la familia Curvo, matando a los cinco hermanos Curvo, tres varones y dos hembras. 

Venganza en Sevilla es la historia de cómo Catalina Solís intenta cumplir con ese juramento, fácil de hacer, pero no tanto de cumplir.




Último libro
La conjura de Cortés


Terminbaba Venganza en Sevilla con parte de la venganza cumplida. Pero solo en parte, la misión de Catalina no está terminada, por lo que ha de volver nuevamente a Tierra Firme para completarla.

Por otra parte, Catalina o Martín decide cambiar su nombre, pues no solamente su carácter ha cambiado, sino también su aspecto físico al perder un ojo. Un ojo que primero tapa con un parche pero luego con un ojo de plata, de ahí el nuevo nombre que decide adoptar:


«En resolución, señor o señora, ¿sois varón o sois hembra? -preguntó con enfado el marqués de Olmedillas, creciéndose por las declaración de Rodrigo. Las risas y exclamaciones de mis hombres tornaron a triunfar sobre os sonidos de la tormenta. Para vuestras mercedes -exclamé, regocijada-, seré en todo momento Martín Ojo de Plata.»

Sin haber podido cumplimentar su venganza, Catalina se ve envuelta en una aventura que en principio ni le va ni le viene, porque ¿quién es ella para inmiscuirse en una conjura contra el rey de España sin llevarse ningún beneficio de la misma?
«¿Encontrar un misterioso tesoro del grande conquistador Hernán Cortés? ¿Qué motivos podía tener alguien tan acaudalada cono yo para meterse en semejante brete y, por más, sin que nada fuera para mí?.» 


Desde el primer momento me encantó el personaje, disfrutar de las ventajas de un hombre siendo mujer, aunque para disfrutarlas haya tenido que dejar muchas cosa por el camino.
Quizás lo más flojito aunque no menos interesante sea la historia de amor entre Catalina y Alonso, pero bastante bien resuelto para no ser una novela romántica, la misma autora en una entrevista que se le hacía dijo no ser "Federico Moccia" que lo suyo era la aventura y la historia,aunque en esta trilogía la historia es más bien el telón de fondo, sin profundizar, pero recomendable para pasar un buen rato, muy entretenida. 



jueves, 12 de septiembre de 2013

Interesante artículo sobre cincuenta sombras

Me ha parecido interesante un artículo que han publicado en "La Gaceta"de hoy jueves
Está dentro de mis pensamientos y mi opinión de que es un libro machista escrito por una mujer, lo siento por las de mi género pero no las entiendo. 

  • ENCARNACIÓN EN EL CINE
    Lo que no se cuenta de ‘50 sombras de Grey’
    3 comentarios BEGOÑA MARÍN
    ¿Baluarte de la liberación femenina? ¿O más bien, otra vuelta de tuerca machista? Quien sale perdiendo en novela, y ahora película, es la mujer.
  • Los personajes de la trilogía literaria Cincuenta Sombras de Grey ya tienen su encarnación en el cine. La estadounidense Dakota Johnson, hija de Don Johnson y Melanie Griffith, y el actor británico Charlie Hunnam serán los protagonistas de la versión cinematográfica de las novelas de E.L. James.
    Cincuenta sombras de Grey relata, sin escatimar ningún tipo de detalle, los intensos y tórridos encuentros entre un multimillonario de 27 años y una estudiante universitaria: Anastasia Steele.
    La confirmación de Johnson, de 23 años, pone fin a meses de especulación, cuando sonaron nombres como el de la inglesa Emma Watson, Hermione, en la saga de Harry Potter, para el papel de la cándida Anastasia, quien en la ficción sucumbe a los encantos de Grey.
    Hunnam es también relativamente desconocido para el gran público. De hecho, la escritora confesó que quería a Robert Pattinson, el protagonista de la saga , como protagonista. Así lo ha revelado un amigo muy cercano de la escritora, que asegura que la autora quería al protagonista de la saga Crepúsculo para encarnar a Christian Grey. Ha sido el escritor Bret Easton Ellis, autor de obras como American Psycho, Lunar Park o Los confidentes, quien ha realizado estas revelaciones a través de Twitter.
    ContraindicacionesEn su perfil el autor publicó un tuit el el que aseguró que durante una fiesta veraniega E. L. James le aseguró que Matt Bomer, uno de los hombres que sonaron con más fuerza para el papel, nunca fue una opción real. La elección ha levantado ampollas entre muchas fans de la saga literaria que prefieren otros nombres como Alexander Skarsgard, Alex Pettyfer, el propio Ian Somerhalder o, sobre todo, Matt Bomer.
    Pero al margen del revuelo mediático, Cincuenta sombras de Grey también ha recibido duras críticas, tal y como demuestra un reciente artículo publicado en la revista , la Journal of Women’s Health publicación oficial de la Academia de la salud de la mujer y la Sociedad para la investigación en este campo en EE UU.
    Según este estudio, el libro contribuye a perpetuar el problema de violencia de género. Para ello, los expertos tomaron como referencia los datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades sobre violencia interpersonal y las reacciones asociadas que se producen, llegando a la conclusión de que la pareja femenina de la novela, Anastasia, sufre un daño como consecuencia de su relación con Christian (el protagonista masculino). En concreto, “las interacciones de la pareja son emocionalmente abusivas, caracterizadas por el acoso, la intimidación y aislamiento”.
    La principal autora del estudio, Amy Bonomi, investigadora del departamento de Comportamiento humano en la Universidad de Ohio, pone algunas ejemplos: Christian sigue y persigue a Anastasia, aparece en lugares inusuales, utiliza un teléfono y el ordenador para rastrear su paradero, la intimida, y la aísla limitando así su vida o contactos sociales. 
    La violencia sexual, explica la especialista, es un fenómeno generalizado, incluyendo el uso de alcohol para comprometer el consentimiento de Anastasia, y la intimidación, ya que Christian inicia la mayoría de los encuentros sexuales cuando está enfadado o enojado. “Anastasia tiene experiencias típicas reacciones de las mujeres maltratadas, como la de la constante amenaza percibida, la identidad perdida y también la ansiedad. De este modo, Anastasia pierde su poder y queda atrapada en la relación”, concluye.
    Víctimas de la violenciaSegún refleja el documento, al menos el 25% de las mujeres son víctimas de violencia provocada por su pareja, y novelas como esta no hace más que agravar el problema. La cultura, mantienen los expertos, debe ser un patrón donde se reflejen modelos de conducta adecuados que sirvan como ejemplo a la sociedad. “Tenemos que estar en sintonía con la manera como las mujeres son tratadas en los libros y películas, y como por ejemplo, la cultura popular puede perpetuar estas normas violencia de género”, dice Susan G. Kornstein, MD, editora de la Journal of Women’s Health.
    La introducción al mundo del sadomasoquismo que se realiza en el libro es muy real: “La sumisa obedecerá inmediatamente todas las instrucciones del amo, la sumisa aceptará toda actividad sexual que el amo considere oportuna y placentera, excepto las actividades contempladas en los límites infranqueables”.
    El psicólogo José Bustamante alerta de que “no hay que confundir fantasía con realidad”. En este sentido el especialista en sexología cuenta que muchas parejas al intentar llevar a cabo prácticas sadomasoquistas se violentan y no les resulta “en absoluto” placentero. “Lo que relata el libro sobre sadomasoquismo es bastante fidedigno”, comenta el sexólogo, y aclara: “Para mucha gente es una forma de vida, pero es un juego pactado por los dos, no es violencia”.
    Todo ello acentúa el carácter paradójico de una novela, que algunos críticos han considerado un baluarte de la liberación femenina. Sin embago, los estudios médicos y psicológicos demuestran que la que, en realidad, sale perdiendo con la moda de Grey es la mujer, convertida en muñeca en manos del varón.


    miércoles, 4 de septiembre de 2013

    Tiempos modernos, que diría Chaplin

    Queridos lectores les traigo un articulo que me ha parecido muy interesante, a la vez que divertido.
    El articulo en cuestión puede que ya lo hayan leído, pero aun así me he atrevido a copiarlo porque me vino a la menoria una frase que repetía mi abuela cada vez que veía la televisión,  cual si de Charles Chaplin se tratase siempre decía: estos tiempos tan modernos, a saber donde vamos a ir a parar y, por lo que veo, siempre ha sido así.
    Los mayores siempre ven a los jóvenes como inmorales o hasta indecentes, luego esos jóvenes crecen y vuelven a ver inmorales e indecentes a la siguiente generación.
    Como también diría mi abuela: es ley de vida.


    EL ESCANDALOSO RETRATO DE MADAME X
    En 1883 John Singer Sargent realizó este "escandaloso" retrato de Virginie Amélie Avegno Gautreau, una norteamericana casada con el banquero francés Pierre Gautreau y, como dice la Wikipedia, bien conocida en los círculos sociales parisienses por su belleza y sus supuestas infidelidades. Pero, según las crónicas de la época, lo "escandaloso" del retrato no fue en sí misma la modelo sino su enorme contenido erótico. Tanto la postura de Madame Gautreau como sus brazos desnudos y su escote se consideraron en aquel momento tan explícitos como para que este cuadro fuera objeto de todo tipo de murmuraciones durante el Salón de París de 1884 en el que fue exhibido. Por supuesto, aunque el título del cuadro fuera "Retrato de Madame X", todos sabían quién era Madame X.

    Una anécdota más: como gran parte de lo provocador del cuadro parecía centrarse en el tirante descolgado del hombro derecho, Sargent tuvo que acabar por pintarlo de nuevo colocado ya en su sitio correcto.

    Como veis, el concepto de lo erótico y, sobre todo, de lo escandaloso ha variado bastante en los últimos 130 años.

    Ésta es la foto del cuadro original con el tirante del hombro derecho caído.


     



    miércoles, 31 de julio de 2013

    Cincuenta sombras de Grey

    Cincuenta sombras de Grey
    E.L. James
    Me lo llevo de vacaciones


    Reconozco que no he leído el libro, todavía, en un principio me negué a leerlo por lo que me contaban amigas y clientas que era el bombazo, el libro del año, empecé a interesarme por él y cuando me empezaron a contar la trama lo primero que pensé: cómo una mujer puede escribir algo tan machista, no lo concebía, después me dijeron que al finalizar la trilogía la historia da la vuelta y lo que parecía machista se vuelve una historia de traumas y demás.
    Despues de cincuenta sombras han aparecido libros del mismo estilo por docenas, eso para mí no es ser creativo, es aprovechar el tirón del momento y sumarse al carro de lo que por azares del destino ha caído en gracia, que está muy bien, pero creo que debemos ser más originales en nuestros libros.
    La original en este caso fue la señora E. L. James que a partir de una novela que también fue pionera en lo suyo: léase saga Crepúsculo, supo llegar a millones de adolescentes, en este caso ha llegado a millones de mujeres, normalmente amas de casa, que imagino necesitaban un poquito de aliciente en su vida sexual, porque sino, no me explico la noticia que aparece hoy en "La Vanguardia"

    Aumentan los accidentes sexuales domésticos por '50 sombras de Grey'

    "La cifra de incidentes en los que se utilizan objetos como esposas parece haber crecido", afirman los bomberos de Londres 

     

    Londres. (Dpa) - La brigada de bomberos de Londres atribuye a la literatura erótica puesta de moda por libros como 50 sombras de Grey el aumento de
    incidentes domésticos de tipo sexual.
    "La cifra de incidentes en los que se utilizan objetos como esposas parece haber crecido", aseguró el tercer oficial Dave Brown en referencia al best seller de la británica Erika L. James.
    El equipo de bomberos dijo haber atendido 79 incidentes en los últimos tres años en los que alguna persona tenía inconvenientes con esposas. A esos episodios se sumaban además 1.300 inconvenientes en los que las personas habían quedado atrapadas o no podían desprenderse, por lo general, de algún objeto de la casa.
    En su advertencia de este lunes, los equipos de rescate londinense instaron a actuar con cautela y a pensar "con cuidado" antes de llamar al número de emergencias 999.

    Aquí les dejo la noticia, no creo que sea necesario llegar a esos extremos por un libro, tanto la literatura como la vida sexual debería ser original y no dejarse llevar por modas, que están muy bien siempre y cuando no queramos ser literales al llevarlos a la práctica.
    Habiendo tiendas maravillosas que venden todo tipo de juguetes y artilugios, no hace falta jugarsela con objetos caseros que nos pueden llevar a alguna desgracia.
    Prometo leerlos estas vacaciones y después a lo mejor vuelvo a comentar, según vea.

    lunes, 29 de julio de 2013

    quinto capítulo "Otoño en la piel, primavera en la sangre"


    BARCELONA
    Capítulo
    5



     -Tenemos que hablar- Solté, así sin pensarlo demasiado, porque si no, el valor me abandonaría antes de empezar.
    Estaba completamente decidida a no dejar pasar más tiempo y que el daño fuese mayor, nunca me propuse para nada que las consecuencias de mis errores las pagaran otros y mi queridísima prima cada vez que me veía me recordaba mis culpas, por lo tanto no estaba dispuesta a que me siguiera chantajeando emocionalmente.
    Ricard hacía días que estaba con la mosca detrás de la oreja, por lo tanto no le cayó de sorpresa mi invitación al dialogo.
     -Dime, que es eso tan importante que tienes que decirme, aunque te advierto que si no me va a gustar, mejor no me lo digas.
     -Verás, es algo que tienes que saber para poder tomar una decisión sobre nuestro futuro.
     -Tengo muy claro nuestro futuro- contestó un poco incómodo- sabes que mi futuro está ligado al tuyo, mi idea de nosotros es estar toda la vida juntos.
    Aquellas palabras me desmontaron, hicieron de mí una madeja de nervios o peor aún, me sentía una persona despreciable.
     -Escúchame y no digas nada hasta que acabe, por favor no me lo pongas más difícil, sé que te voy a hacer daño con lo que te voy a decir pero es necesario, no puedo seguir callando y fingir que no pasa nada.
     -Sé lo que me vas a decir y no te negaré que me duele, pero sabes que yo te quiero y estoy dispuesto a reconocer a ese niño como mío, no te preocupes, tu reputación quedará intacta- habló como de corrido, como sin querer dar tregua a sus palabras y que pudiesen traicionarlo y decir otra cosa que a mí quizás me hubiese gustado más, porque de esta manera me sentía mucho peor.
     -¿Cómo sabías lo que tenía que decirte?
     -¡Vamos, Txell! Que no nos conocemos de ayer, desde que volviste no has vuelto a ser la misma y sabes que yo he puesto medios para que no te quedaras embarazada.
     -Entonces ¿lo has sabido desde un principio? O peor ¡te lo ha dicho Laia!. Ha tenido que ser ella, sabía yo, que no era capaz de dejar su boquita cerrada, pero me va a oír cuando la vea, esto no se queda así.
     -Tranquila, estuve averiguando y le sonsaqué, aunque no diga nada, tonto, tampoco soy.
     -Pues tú mismo, tienes todo el derecho a decidir que hacer con nuestro matrimonio si no quieres seguir conmigo lo entenderé- contesté alzando la voz algo más de lo debido.
     -No te diré que esto vaya a ser fácil, pero si tú estas dispuesta, por mí no hay problema, asumiré la paternidad y nadie tiene por qué saber nada, eso sí, te pido por favor que me des tiempo para asimilarlo, una cosa es tener dudas y otra distinta es que sea cierto, pero tranquila lo superaremos poniendo los dos de nuestra parte y no por gritar más me harás cambiar de opinión, eso sí, si lo que quieres es dejarme eres tu quien ha de decidir, yo no puedo obligarte a que me quieras.
    -Sabes que no puedo tomar una decisión yo sola, pero también entendería que me quisieras abandonar, sé que lo que hice no estuvo bien, casi te agradeceré que me dejes, no me sentiré tan infame, ya veré como seguir con mi vida, lo que me pase solamente será culpa mía.
    Se quedó callado y dejó que cayera sobre mí el peso de nuestro futuro.
    En ese momento me di cuenta que yo sola no sería capaz de afrontar el reto de una separación, aquello mataría a mis padres y tampoco era justo, Ricard me estaba tendiendo una mano y yo sabía que el precio sería alto, pero intentaría sobrellevarlo de la manera menos dolosa para los dos, me propuse que nuestra relación como mínimo fuese lo más cordial posible y que mi “matrimonio” fuese de lo más convencional y viable.

    Pasaron los meses y la cosa se hizo evidente, como había perdido tanto peso, al principio no se noto que el embarazo estaba más adelantado de lo que parecía por lo tanto el niño nació supuestamente sietemesino, pero robusto y fuerte. Como la criatura no fue demasiado grande, aunque no tuvo que ir a la incubadora, nadie sospechó nada o por lo menos nadie dijo nada, la única que hizo un comentario fuera de tono, como no, fue mi amada prima, la cual empezaba a cansarme con sus insinuaciones.
     -Prima, el niño es clavadito a su papá ¿no crees?- manifestó irónica.
     -Laia por favor, ¿no entiendes que este no es el mejor momento para tus comentarios?
     -No te enfades solo estoy constatando un hecho, pero bueno los recién nacidos cambian mucho, tranquila igual no se nota demasiado, al fin y al cabo el “supuesto” padre tampoco es que sea moreno- me iba susurrando al oído de forma maléfica.
    Sonreí como si me hubiese dicho algo bonito y como pude intenté ignorarla, aunque me sentía hasta mareada con su mala fe, era capaz de divulgarlo a los cuatro vientos y me resultaría difícil negar la evidencia máxime cuando ella había sido testigo de mi desliz.
    Con el paso del tiempo logramos llevar un matrimonio aparentemente normal, aunque solo de puertas afuera, no es que Ricard se portara mal con el niño o conmigo pero desde luego las cosas distaban mucho de ser perfectas como queríamos hacer creer.
    Por otro lado tenía sobre mi cabeza una espada de Damocles amenazante, aunque en este caso Damocles tenía nombre de mujer y se llamaba Laia, la cual no dejaba pasar ninguna oportunidad de amargarme la existencia y recordarme que si no hubiese sido por ella, yo jamás habría conocido a Guy y en este momento no tendría un hijito tan lindo o como me decía ella “el padre putativo no era tan guapo como el padre biológico”.
    Ricard decía que no, que aquello era cosa del pasado y estaba totalmente olvidado, pero yo me daba cuenta que por mucho que intentara disimular cada vez que miraba al niño estaba buscando rastros de cómo sería el padre e  imaginaba, que mi prima tenía mucho que ver en que él, no olvidase mi desliz.
    Procurábamos no tocar el tema, se había convertido en un tema tabú, así que cuando por algún accidente salía a colación, se ponía pálido y de muy mal humor, así que yo intentaba evitarlo a toda costa, también procuraba no hablar nunca de Nueva York bajo ninguna circunstancia.
    Al principio de nuestra vida matrimonial la relación de pareja era como la de cualquier otro matrimonio de nuestro tiempo, hacíamos vida conyugal y convivíamos como si nada hubiese pasado, nuestras relaciones eran de lo más normal en todos los sentidos, aunque la verdad a mí me costaba cuando estábamos juntos no comparar y por desgracia mi marido siempre salía perdiendo. Cuando éramos novios no me di cuenta, por mi inexperiencia y el hecho, de no haber tenido relaciones con él anteriormente, no supe valorar lo que se me venía encima, fue  una vez casados cuando comprendí que no era lo que yo esperaba en un marido, no es que no fuese bueno, es que no sabía darme lo que yo necesitaba, él es un hombre de pocas demostraciones afectivas y a mí me gusta o mejor dicho, necesito que me demuestren que me quieren y no necesariamente con palabras, un gesto, una mirada, una caricia de soslayo... me complacen mucho más que una joya y mi marido, todo lo arregla con un regalo, caro, pero sin pasión.
    Para él, hacer el amor era como cumplir un trámite, un desahogo para el cuerpo, pero no ponía demasiado énfasis en complacerme, a lo mejor es que desde un primer momento no supe como llegar hasta su interior, el caso es que las relaciones eran cada vez más esporádicas y no demasiado satisfactorias, “habiendo probado el néctar, ¡que difícil conformarme con tan poco!”


    A medida que transcurrían los meses se hacía más evidente que de aquel árbol no pudo haber salido aquel vástago, no había que ser experto en genética para darse cuenta que ni los rasgos ni la complexión del niño tenían nada que ver con el “padre”, el niño crecía alto y fuerte, tenía el pelo color del trigo maduro y los ojos clavaditos a su autentico padre, verdes y de lo más expresivos, aunque si alguien aparte de mi prima lo notó, se guardó muy bien de decirlo, mi marido no era demasiado alto y aunque tenía una buena complexión, nada que ver con “el otro”, y por otra parte, mi fiel Laia, se presentaba allí cada dos por tres para que yo no pudiera cometer ningún otro desliz, me amenazaba, cada vez que tenía  ocasión, con divulgar los errores de mi pasado, al vivir en una sociedad tan encorsetada, cualquier escándalo seria muy perjudicial, así que me tenía en sus garras y yo tragaba sapos y culebras, cada vez que la veía aparecer por la pequeña librería que teníamos, con la excusa de buscar alguna novedad literaria.
     -¿Por qué te molestas prima?, Sabes que si me haces una llamada te puedo enviar lo que me pidas- argumentaba yo cada vez que asomaba su nariz  por allí, quizá con mayor ironía de la necesaria.
     -No sufras, no es ninguna molestia, además vengo a traer noticias frescas, os traigo la invitación a mi boda, supongo que no me fallareis- sonrió con malicia, sabia que odiaba las reuniones familiares y no estaba muy segura que no me tuviese preparada alguna encerrona.
     -Descuida no faltaremos, estamos seguros que será un día muy especial y ahora si me disculpas, tengo mucho trabajo- conseguí balbucear porque la verdad era que me ponía cada vez más nerviosa cuando la veía, se me llevaban los demonios cuando veía pintada en su cara aquella sonrisa tan cínica y mordaz.
     -No he acabado prima, tengo otro notición que estoy segura que te va a encantar cuando te lo cuente.
     -Pues suéltalo ya, te he dicho que tengo trabajo, estamos preparando la presentación de un libro y se me agota la paciencia- gruñí
     -Haya paz, Laia ¿qué es eso tan importante que nos tienes que decir?- preguntó mi madre que pasaba por allí y se quedó escuchando y vigilando, puesto que sabía que nuestra relación otrora de hermanas se había deteriorado desde que volvimos de aquel viaje, aunque ninguna nunca quiso dar explicación alguna.
     -Lo suelto ¿vale? Pues no es otra cosa que me voy a vivir a Francia, ya sabéis que Jean Claude siempre quiso volver a su país de origen y le ha salido una muy buena oportunidad que no piensa rechazar, así que en cuanto nos casemos nos mudamos de país, no me digas primita que no te pone contenta el notición.
    La verdad es que por un momento me temí lo peor, pero parecía ser que se había cansado de martirizarme, por lo menos de momento y sí, en aquel instante pensé que era lo mejor.
    A pesar de todo nuestra vida transcurría de forma monótona y la verdad bastante aburrida, los dos nos volcamos en nuestros respectivos trabajos y dejamos pasar el devenir del tiempo.
    Yo tenía mis libros y me sentía bastante realizada, me encargaba de preparar los eventos y presentaciones y aunque era una librería modesta tenía mucha solera e historia, la había fundado mi abuelo y no queríamos que desapareciera, al ser un negocio familiar y al haber fallecido mi padre unos meses atrás, me toco hacerme cargo de la parte administrativa y publicitaria de la pequeña empresa, por eso teníamos que trabajar el doble, con la competencia que llegaba de parte de las grandes cadenas y aunque nunca tendrían la esencia que desprendía la nuestra. Quizás por eso a los escritores les gustaba presentar sus trabajos con nosotros y los compromisos no faltaban, gracias a dios.
    Ricard también se volcó en su profesión y cada vez estaba más horas fuera de casa, él era técnico informático y podían llamarlo a cualquier hora y en cualquier momento para reparar algún programa o cosas por el estilo, la verdad es que a mí no me molestaban demasiado sus ausencias, ni prestaba demasiada atención a sus salidas a deshora, tampoco es que me preocupase en exceso por estar al tanto de su trabajo, sencillamente no me engañaba con excusas y yo no le molestaba con preguntas incomodas.
    Con esta falta de alicientes y dejando mucho de mí por el camino, fueron pasando los mejores años de mi vida sin saborear lo que pudo haber sido y de lo que me arrepentí en alguna ocasión, por ser tan conservadora y no ser capaz de dejarlo todo por un hombre, que posiblemente tampoco me hubiese hecho feliz, pero que ya nunca podría averiguar.
    Una mañana empecé a sentirme mal, tenía mareos y un peso en el estomago que no me dejaba retener la comida, en un primer momento pensé que tenía una gastroenteritis no quería ni pensar en estar esperando de nuevo, si ni siquiera dábamos oportunidades a la naturaleza para que siguiera su curso, nuestras relaciones eran tan esporádicas que jamás imagine que pudiera pasar, sencillamente yo le dejaba hacer cuando él lo pedía y no era precisamente muy a menudo, supongo que lo hacía por aquello de que no alcanzara a argumentar que no existían relaciones entre nosotros, con lo cual yo me desahogaba a solas en la intimidad de mis noches, tan solitarias pero tan llenas de recuerdos, que por mucho tiempo que pasara cada vez que tenía necesidad de amor, el solo hecho de evocar las noches que pasamos a solas, era suficiente para que mi cuerpo se estremeciera de un placer morboso y acababa amándome a mí misma, pero con la presencia inmaterial de mi gran amor de juventud.
    Mi malestar no fue tan pasajero, es más, creo que fue bastante premeditado, él quería convencerse de que era fértil y así dejar un delfín, con lo que se sintiera mas hombre, sus conquistas no le servían a tal propósito, así que en uno de nuestros escasos coitos hizo lo posible por plantar su semilla.
     -Tienes mala cara- dijo cuando nos sentamos a cenar.
     -Es que no me he sentido bien en todo el día.
     -Si no estás bien deberías visitar al medico que te haga un chequeo.
     -No es nada, no te preocupes veras como pronto se me pasa.
     -No estaría yo tan seguro, te veo como cuando estabas embarazada, a lo mejor tenemos una sorpresa- dejó caer como un mazazo.
    Como si fuera de lo más normal que el marido estuviera más al tanto que la esposa de un posible embarazo, así que me dejó a cuadros aquel comentario.
    Con aquel embarazo a traición quiso demostrar su hombría, no sospechaba que de esa manera cada vez nos distanciábamos más el uno del otro.